¿Quiénes somos?

Lázaro en breve

 

¿Quienes somos?

Lázaro impulsa hogares colaborativos tanto de hombres como de mujeres, donde conviven entre 6 y 10 personas. En cada piso viven personas en situación de exclusión social y jóvenes profesionales voluntarios.

Nuestras creencias

Los residentes

Creemos que si las personas sin hogar necesitan un techo, precisan todavía más de relaciones humanas.

Valoramos y agradecemos las acciones concretas de los servicios sociales para luchar contra la exclusión social. Sin embargo, estamos convencidos de que también nosotros tenemos una responsabilidad directa con respecto a nuestros semejantes que viven en situaciones de vulnerabilidad, personas que sufren. Sabemos que podemos ayudarles y queremos hacerlo.

Elegimos convivir juntos, compartiendo con sencillez en el día a día. 

Estructuras innovadoras

Una experiencia desde 2006, lugares para volver a construirse

Nuestras casas son lugares de fraternidad. Ofrecemos hogares colaborativos, en los que cada persona tiene su habitación individual. La cocina, el salón y el cuarto de baño son comunes.

Acogemos a personas vulnerables, que nos vienen derivados de centros de acogida, pisos tutelados, etc. por asociaciones o fundaciones que han firmado un convenio de colaboración con nosotros. Estas entidades se comprometen a continuar la labor de acompañamiento social apoyando a los residentes en situación de vulnerabilidad en sus trámites administrativos, búsqueda de trabajo, etc.

Los voluntarios residentes compaginan su trabajo y su vida personal para estar presentes y disponibles, compartiendo parte de su tiempo con sus compañeros de piso.

La duración de la estancia de las personas en el piso no se limita a priori. Se adapta tanto a las necesidades individuales como a la capacidad de autonomía de cada uno.

Los voluntarios

La vida a diario

En Lázaro nos ponemos al servicio de los demás, queremos vivir relaciones de confianza y de amistad. La organización se fundamenta en cuatro valores: el servicio, la subsidiaridad, la participación y la responsabilidad.

Algunas reglas permiten que las relaciones que se establecen sean respetuosas y justas:

No está permitida la tenencia o el consumo de alcohol o las drogas en nuestros hogares. La violencia, ya sea verbal o física está prohibida.

Cada residente asume una tarea en el piso (limpieza de la cocina, del baño, compras, contabilidad, etc.)

Al menos una vez por semana todos los residentes del piso comparten una cena juntos. Es un momento de amistad en el cual cada uno puede expresarse y ser escuchado.

Los gastos derivados del alojamiento y la manutención son asumidos por los residentes. Todas las personas contribuirán con una aportación económica.

¿QUIERES AYUDARNOS?

¿Quieres hacer una donación?
¿Quieres venir a vivir en nuestros pisos,
orientar a una persona para que viva en Lázaro?
O sencillamente ¿quieres echar una mano?
Te lo agradecemos mucho: sin ti, Lázaro no existiría.
Es una alegría para nosotros recibir tu apoyo.
Entregarse, ayudar, es la fuente de la felicidad. ¡GRACIAS!